La liquidez es la facilidad con la que un instrumento puede negociarse en volumen sin mover demasiado su precio.
Los mercados líquidos tienen diferenciales de compraventa ajustados y libros de órdenes profundos, por lo que las órdenes se ejecutan cerca del precio cotizado. Los mercados poco profundos generan diferenciales más amplios, más slippage y picos de precio más bruscos.