Una cámara de compensación, o contraparte central, se sitúa entre comprador y vendedor y garantiza que se cumplan las obligaciones de ambas partes.
Gestiona el riesgo de contraparte recaudando margen y actualizando el valor de las posiciones a precio de mercado (mark-to-market), lo que explica por qué los futuros negociados en bolsa exigen margen de forma continua. Es la razón por la que una operación de futuros no depende de que la otra parte se mantenga solvente.