El diferencial de compraventa es la diferencia entre el precio más alto que los compradores están dispuestos a pagar (el bid) y el precio más bajo que los vendedores están dispuestos a aceptar (el ask).
Es un coste real de operar: lo pagas cada vez que lo cruzas, y se amplía en mercados menos líquidos o de movimientos rápidos. Unos diferenciales más ajustados suelen indicar instrumentos más líquidos.